79 a. C. / Sila envía a Metelo a Hispania

Sila envía a Metelo a Hispania

En el 79 a. C. Sila, ante la gravedad de los acontecimientos, decidió enviar a Hispania a su colega de consulado del año anterior, Quinto Cecilio Metelo Pío, con dos legiones, como procónsul de la Ulterior. Unos 40.000 legionarios con sus correspondientes tropas auxiliares iban a enfrentarse a los 8.000 hombres de Sertorio.

Sertorio recurre a la guerra de gerrillas en Lusitania

En el 78 a. C. la guerra se desarrolló en la Lusitania meridional, donde habitaban los lusitanos, célticos y conios. Metelo marchó por la actual Extremadura habitada por vettones. Las actuales provincia de Cáceres y Salamanca fueron el límite norte de los operaciones militares. La ruta que utilizó para sus marchas está jalonada por lugares que llevan su nombre, como Metellinum [Medellín]. Consolidó una vieja pista tartésica y jalonó con fundaciones lo que sería el núcleo de la actual "Ruta de la Plata". Su estrategia era avanzar rápidamente, como en una guerra relámpago. Tomó Olissipo [Lisboa] y sitió Lacóbriga [Lagos]. Por su parte Sertorio ante la ofensiva del procónsul recurrió a la guerra de guerrillas. Además, para evitar la conjunción de los diferentes ejércitos que los gobernadores de las provincia vecinas enviaron, envió a su lugarteniente Hirtuleyo con tropas para neutralizar al gobernador de la Citerior, M. Domicio Calvino, que avanzaba por el valle del Tajo. Derrotó al propraetor Calvino en Consabura [Consuegra] y se atrevió a avanzar hasta Ilerda [Lérida], donde venció a las tropa del procónsul de la Narbonense, L. Manlio, que acudía en ayuda de su colega Metelo. Sertorio acudió en ayuda de Lacóbriga y aniquiló a una de las legiones de Metelo. Éste tuvo que levantar el cerco y sufrir el acoso continuo de las tropas de Sertorio.

Muerte de Sila

En el 78 a. C. en Roma se producen grandes cambios. Muere Sila y el cónsul M. Emilio Lépido, antiguo partidario de Mario, emprende la destrucción de parte de la obra del dictador, mediante una lex frumentaria, el regreso de los exiliados, la restitución a los itálicos de las tierras confiscadas, la restitución de la autoridad a los tribunos de la plebe y su propia reelección como cónsul. El senado lo declaró enemigo de Roma, proclamó el estado de sitio en Roma y encargo a Q. Lutacio Catulo y a Pompeyo el sometimiento del cónsul rebelde. Lépido fue vencido y se refugió en Cerdeña, donde murió poco después.