 |
|
| |
|
Tú, Buena Fe, guárdate bien de revelarle a nadie que aquí está mi oro.
No temo que alguien lo encuentre, pues está en un buen escondrijo.
Por Pólux, menudo botín conseguiría el que encontrase
mi olla llena de oro. Pero, te lo suplico, Buena Fe, no lo permitas.
Ahora bañaré para la ceremonia, que no espere mi pariente;
así, en cuanto mande a buscar a mi hija, se la podrá llevar a su casa.
Buena Fe, una y otra vez te lo pido, que me lleve la olla salva de tu templo;
te he confiado mi oro: está en tu bosque sagrado, en tu templo.
|
Tu modo cave quoiquam indicassis aurum meum esse istic, Fides:
non metuo ne quisquam inveniat, ita probe in latebris situmst.
edepol ne illic pulchram praedam agat, si quis illam invenerit
aulam onustam auri; verum id te quaeso ut prohibessis, Fides.
nunc lavabo, ut rem divinam faciam, ne affinem morer
quin ubi accersat meam extemplo filiam ducat domum.
vide, Fides, etiam atque etiam nunc, salvam ut aulam abs te auferam:
tuae fide concredidi aurum, in tuo luco et fano est situm.—
|
| |
|
Dioses inmortales ¿Qué es lo que he oído decir a ese hombre?
Que ha escondido aquí, en el templo de la Buena Fe, una olla llena de oro.
Te lo suplico, diosa: no le seas más fiel a él que a mí.
Además, creo que es el padre de la chica de la que está enamorado mi amo.
Entraré y escudriñaré el templo, a ver si en alguna parte encuentro
el oro, mientras éste está ocupado; y si lo encuentro, oh Buena Fe,
te ofreceré una jarra de un congio llena de vino con miel;
sí, eso es lo que haré, y, una vez lo haya hecho, me la beberé a mi salud.
|
Di immortales, quod ego hunc hominem facinus audivi loqui:
se aulam onustam auri abstrusisse hic intus in fano Fide.
cave tu illi fidelis, quaeso, potius fueris, quam mihi.
atque hic pater est, ut ego opinor, huius, erus quam amat, <virginis>.
ibo hinc intro, perscrutabor fanum, si inveniam uspiam
aurum, dum hic est occupatus. sed si repperero, o Fides,
mulsi congialem plenam faciam tibi fideliam.
id adeo tibi faciam; verum ego mihi bibam, ubi id fecero.—
|
|
|