ATRÁS  
ORÍGENES DEL TEATRO  
 
 
 
 
El origen del teatro

De los centenares de obras teatrales griegas cuyos títulos aún se conocen, sólo 45 han sobrevivido completas, pero suficientes para que el drama griego figure entre uno de los más grandes logros. Sus orígenes son oscuros, pero probablemente comenzó con danzas y cánticos ejecutados en honor del dios Dioniso. A partir de sus inicios corales, paso gradualmente a tratar asuntos más profundos. Las tragedias examinaban la naturaleza del mal en un intento para edificar el pensamiento, mostando cómo se comportaban en presencia del mal los espíritus grandes y heroicos. Con los dramas de Esquilo, Sófocles y Eurípides, el teatro adquirió una expresión más exaltada al ofrecer una vigorosa y profunda visión de la naturaleza interior del hombre.

Señor del teatro
Al principio, el teatro griego fue más que una simple narración de historietas dramáticas; era un rito religioso en honor del dios Dioniso, el más joven de los dioses. Dioniso era el señor de la buena vida y el donante del vino. En sus primeras manifestaciones fue el dios de las orgías. Entre sus seguidores había unas mujeres denominadas ménades, las cuales, una vez embriagadas con el vino, corrían de noche por los bosques en orgiásticas francachelas iluminadas con antorchas. Pero a medida que el drama creció en su nombre y adquirió sus varias formas, Dioniso pasó a ser una figura más seria. Tal vez porque los machos cabríos eran animales sagrados de Dioniso, o porque eran los premios concedidos a las mejores obras teatrales, la forma más alta de las piezas de teatro fue llamada tragedia, que en griego significa "canción del macho cabrio".
Los teatros
Los teatros eran un auditorio al aire libre donde grandes concurrencias se sentaban sobre bancos de piedra. La representación comenzaba al amanecer. Con frecuencia los ciudadanos eran espectadores de tres tragedias, una obra de sátiros (grotesca tragicomedia cuyos actores usaban colas y orejas de caballo) y una comedia. El teatro se consideraba como parte de la educación griega, y se animaba a todo el mundo a que asistiera. A los ciudadanos que no podían pagar el importe de la entrada se les devolvía el dinero, y podían también pedir que se les indemnizara por la pérdida de un día de jornal. En Atenas, durante los festivales dramáticos, se suspendían todos los negocios comerciales, se cerraban los tribunales de justicia y se dejaba salir a los presos de la cárcel. Incluso las mujeres, que tenían prohibida la asistencia a la mayoría de los espectáculos públicos, eran bienvenidas al teatro.
Escenarios
Los teatros griegos eran tan grandes que era dificil comunicar los estados de ánimo y los sentimientos a los expectadores distantes. Se utilizavban unas máscaras que indicaban instantáneamente al personaje como viejo o joven, hombre o mujer, feliz o amargado. Además, para dar la impresión de que el actor era de tamaño superior al natural, llevaba coturnos o botas de suela gruesa y túnica con mangas. Existían otros artificios: máscaras con expresión de tranquilidad por un lado, y de ira por el otro, permitiendo al actor cambiar de actitud sólo con un movimiento rápido de la cabeza: mácaras con la cabeza en forma de embudo, que servían de megáfonos para proyectar la voz. Existía un dispositivo sobre rodillos para simular las escenas interiores en un teatro al aire libre. Una cabria o mecchane permitía que los actores que representaban dioses llegaran al escenario procedentes de los cielos.