De los centenares de obras teatrales griegas cuyos títulos aún se conocen, sólo 45 han sobrevivido completas, pero suficientes para que el drama griego figure entre uno de los más grandes logros. Sus orígenes son oscuros, pero probablemente comenzó con danzas y cánticos ejecutados en honor del dios Dioniso. A partir de sus inicios corales, paso gradualmente a tratar asuntos más profundos. Las tragedias examinaban la naturaleza del mal en un intento para edificar el pensamiento, mostando cómo se comportaban en presencia del mal los espíritus grandes y heroicos. Con los dramas de Esquilo, Sófocles y Eurípides, el teatro adquirió una expresión más exaltada al ofrecer una vigorosa y profunda visión de la naturaleza interior del hombre. |